
Ntra. Sra. de la Esperanza |
Es una dolorosa de tenue duelo de gran belleza. Su ceño fruncido, su boca entreabierta y su mirada baja son características que realzan su expresión y ratifican la idea de su autoría. Su restaurador afirma que en su proceso de restauración encontró numerosas dificultades. Entre ellas la utilización de aglomerados de madera, escayolas encoladas o pasta para la creación del cuerpo. Por eso Duarte tuvo que intervenir suplantando estas deficiencias y creando un nuevo candelero aunque respetando siempre su sello original. Y es que la historia de la Esperanza de Linares es compleja y llena de lagunas. Parece claro que desde los años veinte acompaña la imagen del crucificado en la estación del Viernes Santo. Pero tras la Guerra Civil, la imagen queda perdida, e incluso se llegó a pensar que había sido destruida como ocurriera con el Cristo. Por ello se encarga al escultor Gabino Amaya la creación de una nueva dolorosa para la estación de penitencia, junto con la de un nuevo Señor de la Expiración. A finales de los sesenta, aparece la antigua Esperanza en la Agrupación de Cofradías y esta restaurada para su Pío Moyar Franch: Pío Moyar nace en Valencia en 1878. Tras completar su aprendizaje en varios talleres de artistas locales decide montar el suyo propio en la capital. En un primer momento trabaja en varias obras de carácter Civil aunque pronto destaca en su producción de escultura religiosa. La fama le llega por la creación de sus “Cristos” en los que se deja entrever la influencia de imagineros como Formet, Vergara, Bonet y Muñoz. Su estilo, academicista, se veía influido por los esquemas del barroco otorgando gran movimiento a sus esculturas. Pío Moyar falleció en su ciudad natal el 28 de agosto de 1953. Su obra no está acreditada en Linares aunque hay indicios que apuntan a su gubia en Ntra. Sra. de la Esperanza y el anterior misterio de la Santa Cena. |