Uno realiza un viaje a día de hoy desde Linares hasta Gines para ver al Santísimo Cristo de la Expiración y piensa que, aún siendo otro más, quiere que este sea el definitivo; verlo ya terminado y “sanito” para que pronto esté entre nosotros.
Sabe que el hospital es de garantía; el médico muy bueno, el mejor, el aire el que mejor se respira, pero siempre va con la incertidumbre del diagnóstico a día de hoy, aunque por la voz del doctor al pedir cita, intuye que todo va bien. Siempre el mismo protocolo al llegar. Un abrazo afectivo, preguntar por la salud y la familia pero sin prestar mucha atención ante el deseo de ver a Cristo una vez más.
Fue por Junio cuando lo llevó su Junta de Gobierno por mandato de la Hermandad para realizar los trabajos que ya indicó Luís Álvarez Duarte en su informe preliminar, y fue en Junio porque es la mejor época para iniciar este tipo de intervenciones. Allí quedó, como ya hemos dicho, en las mejores manos con el deseo de poder verlo pronto y en perfectas condiciones, dejándole a Luís información suficiente para que restablezca aquella imagen añeja que muchos tenemos en mente de nuestro Cristo antes de las dos intervenciones anteriores.
En Julio de este año se procedió a la primera visita desde que Nuestra Bendita Imagen está en el taller de D. Luís. El Santísimo Cristo de la Expiración se encontraba ya totalmente limpio en la primitiva madera de que talló D. Gabino Amaya. La imagen era todo alma, irradiaba poder y serenidad al mismo tiempo. El primer parte era el esperado, la primera intervención, la de los años 80 había sido muy agresiva. La segunda, la de los años 90, no tanto aunque la policromía estaba muy deteriorada. Se han encontrado dos pequeñas grietas en la zona del pecho y el cuello que no son de importancia pero que habrá que actuar sobre ellas. La limpieza a la que ha sido sometido revela una portentosa anatomía y unas trazas en cabello, brazos, sudario y piernas escondidas tras la policromía actual.
A mediados de Agosto se produce una segunda visita a petición del escultor para ver si disponíamos de documentación gráfica adicional que confirmaran algunos pigmentos aparecidos de la policromía original, sobre todo de sangre. En esta visita Nuestro Cristo está perfectamente resanado en cuanto a las grietas comentadas se refiere. Está sin la cruz, lo que hace que tenga más vida aún.
En Octubre se realiza la última visita por el momento. El Santísimo Cristo de la Expiración está ya preparado para recibir la nueva policromía. Ha recibido los últimos tratamientos preparatorios para este proceso que se iniciará según D. Luís después de las fiestas de la Natividad. Tiene perfilada la mirada al cielo y resanada la sujeción de los tres juegos potencias que posee que se están restaurando para la ocasión el taller de orfebrería Ramón León.
Si todo va bien y así lo creemos, tendremos a nuestro querido Cristo en nuestra ciudad a finales del mes de febrero de 2012 o principios de marzo. Mientras tanto no duden que desde Gines El nos sigue protegiendo.
José Manuel Cuevas Merino
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